Por M. Mourre
Como se ha venido anunciando estos días, el gobierno español
ha aprobado un anteproyecto de ley con el objetivo de suprimir la libertad de
las mujeres embarazadas y sometidas a la legislación de este Estado para
decidir si desean parir o no. Según este texto, si una mujer embarazada decide
que no quiere que el feto que tiene en su interior se llegue a desarrollar
puede ser obligada por la fuerza a hacerlo salvo en dos escenarios muy
concretos: que haya sido violada y lo demuestre antes de 12 semanas, o que su
vida corra peligro y antes de las 22 semanas de embarazo dos personas tituladas
en medicina opinen que esto es cierto. Además, para poder acogerse a alguno de
estos dos supuestos, la mujer será sometida a la burocracia y al
adoctrinamiento para intentar disuadirla de su deseo, sin importar si ha sido
salvajemente violada o si el riesgo para su salud es máximo.

